Lo que por muchos años fue un museo ubicado en la histórica casa-hacienda San Jacinto, a partir de mañana será un sitio con tres salas, cuyas paredes estarán forradas con afiches didácticos y reproducciones fotográficas.
El director del Instituto Nicaragüense de Cultura (INC), Julio Valle Castillo, tomó la decisión de hacer los cambios, después que el historiador Patrick Samuel Werner afirmó públicamente que las armas que se exhibían ahí no pertenecen a 1856, año en que se libró la Batalla de San Jacinto.
Por lo tanto, la información de la época será recreada a través de ampliaciones fotográficas, reproducciones de pinturas y otros textos importantes.
Esto fue confirmado a través de una visita que realizó LA PRENSA al histórico sitio, que cada septiembre es visitado por alumnos de los diferentes colegios del país, en conmemoración del aniversario de la independencia de Nicaragua y Centroamérica.
“Todo esto está en proceso todavía. Habrá banners gigantes con la cronología de Alejandro Bolaños Geyer sobre la Guerra Nacional, para que los visitantes tengan una información fidedigna, científica, real, de lo que ocurrió en este escenario”, explicó Valle Castillo, quien además afirmó que “la voluntad de la nueva museografía es no mentir, no ofrecerle a los espectadores, a los turistas, objetos que aunque podrían ser de la época y podrían tener su justificación, no tienen nada que ver”.
Por su parte Clemente Guido, ex director del INC, opina lo contrario. “La museografía lo que hace es recrear, darte la idea de lo que pudo haber sido, de lo que fue, al no tener los elementos originales. De tal manera que yo rechazo la teoría del poeta Valle Castillo, de que se deben quitar —las armas— porque no son auténticas”.
Las tres salas que hasta hace unos meses exhibieron además de clavos, bayonetas, pinturas y fotografías, también mostraban cinco armas de la época, similares a las que utilizaron los soldados nicaragüenses que defendieron el territorio, de la invasión del ejército bajo el mando de los filibusteros William Walker y Byron Cole, hace 150 años.
Cuatro de las cinco piezas están en posesión de la Policía Nacional, debido a que fueron robadas el cinco de junio y posteriormente recuperadas. Y según el director del INC, Julio Valle Castillo, cuando sean devueltas esas armas no regresarán al Museo Hacienda San Jacinto, sino que pasarán al archivo de Patrimonio Nacional, ya que son modelos de 1860, cuatro años después que sucedió la batalla.
A partir de este argumento del historiador Werner, se ha iniciado un debate sobre quién tiene la razón.
Según el también historiador Clemente Guido, “todo el tiempo se ha sabido que —esas armas— son ilustraciones del tipo de armamento que se usaba. Nunca se ha pretendido engañar a nadie y no creo que realmente haya habido engaño de nadie. Algunos pensarán ‘con esa mataron a Byron Cole’, pero jamás se ha dicho eso en el texto museográfico”, sostiene Guido.
PINTURA REUBICADA
Los cambios en la Hacienda San Jacinto no paran ahí. El famoso mural que recrea el momento en que el soldado Andrés Castro lanzó la piedra con la que derribó a uno de los filibusteros, realizado por el artista chileno Tomás Vergara y Ahumada, ya no está en su sitio.
Éste, después de la excusa de su restauración, no regresó a su casa. Ahora está colgado en el costado izquierdo del lobby del Palacio Nacional.
“Es un mural muy conocido, famoso. La Hacienda San Jacinto tiene una iconografía propia, simbólica. Ese mural le pertenece a San Jacinto. Los que como yo ya somos mayores de 40 años, no podemos pensar en San Jacinto sin ese mural. Así como pensamos en San Jacinto y vemos el monumento de Edit Grun, la escultora que hizo a Andrés Castro. O el monumento del general Estrada, hecho por Fernando Saravia”, explica Guido.
Julio Valle Castillo aduce que la falta de vigilancia y el daño que causa el excremento de los murciélagos que abundan en la zona, son algunas de las razones por las que no regresará el mural de Vergara y Ahumada al museo.
Quizá para remediar la ausencia, Valle Castillo anunció que el escultor nicaragüense Pedro Vargas está realizando una obra tallada en piedra que se podrá apreciar en los próximos días en el patio de la hacienda.
LAS SALAS
Si usted tiene planificado visitar este lugar histórico en los denominados “días patrios”, no espere más de lo que tiene.
El terreno de la casa-hacienda posee una extensión de ocho manzanas. En su estructura encontrará tres salas con información dividida por temas.
La Sala de la Batalla de San Jacinto, exhibe imágenes de filibusteros como William Walker y Cornelius Vanderbilt y la Ruta del Tránsito o ruta del oro, del general José Dolores Estrada, Francisco Castellón, Máximo Jerez y del ex presidente Tomás Martínez.
Además de eso, muestra en una vitrina con dos rifles, algunas bayonetas y una carátula de reloj, de los que se tiene certeza corresponden a la fecha de la batalla, 1856.
La segunda, Sala de los Símbolos Patrios, expone una reproducción del manuscrito original del Himno Nacional, gracias a Luis Ángel Montenegro que tenía en su poder una copia que recibió en 1985 del propio autor, Salomón Ibarra Mayorga.
Entre otra información, la sala está adornada con varios afiches que abordan la temática de los símbolos patrios: el Árbol Nacional, el madroño; la Flor Nacional, el sacuanjoche; y las distintas banderas que ha tenido la región centroamericana y el país.
La tercera y última, nombrada Sala de los Combatientes, muestra diferentes fotografías ampliadas de los personajes de la batalla, además de una reproducción de la famosa pintura del chileno Luis Vergara y Ahumada, en la que Andrés Castro lanza la piedra a un filibustero.
Valle Castillo dijo que este material visual fue conseguido a través de la familia Cuadra Vega, de Masaya, reproducciones de libros y otros materiales proporcionados por el fallecido poeta Pablo Antonio Cuadra.
El valor del material que ahora mantiene en exhibición el Museo Hacienda San Jacinto no tiene comparación con las piezas originales. Pero al preguntarle al poeta Valle Castillo, a cuánto equivale la inversión de todas las reformas que se iniciaron hace dos meses, él no supo precisar y sólo aseguró que el presupuesto está dentro de la partida que se destina al cuido y preservación del patrimonio nacional.
ACTIVIDADES DE SEPTIEMBRE
Entre las actividades programadas en este mes patrio, los días más fuertes en la hacienda serán el 14 y 15 de septiembre.
Se espera que todas las reformas que está realizando el Instituto Nicaragüense de Cultura, finalicen este martes por la tarde.
El viernes ocho de septiembre será visitado por el cuerpo diplomático de los países centroamericanos, y serán develadas sus correspondientes placas.
Durante todo el mes se espera que el sitio sea visitado por unos 120 colegios de todo el país, distribuidos en cuatro colegios por día.
La vigilancia en el sitio está a cargo de varias personas y en esta época de mucha visita, atienden cuatro guías que se encargan de explicar cómo sucedieron los hechos.
La coordinadora de la Casa- Hacienda San Jacinto, Karla Méndez Orozco, precisó que el año pasado recibieron un aproximado de 30 mil visitantes, y que este año esperan una cifra semejante.
Los costos por entrada son de diez córdobas para nacionales, dos córdobas para los estudiantes, y dos dólares para los extranjeros.