BREVE HISTORIA
Referente a los Ministerios de Relaciones
Exteriores centroamericanos, existe poca información
histórica. Escasos datos nos indican que es desde la
Independencia de Centro América en 1821, que comienzan
a nacer las Instituciones que en aquella época representaron
para nuestro países, la modernización del Estado
como tal.
Sin embargo, y aunque esa creación
fue un hecho, en la práctica esas instituciones se
limitaron solamente a administrar, perdiendo la visión
de futuro, en la conservación de documentos oficiales,
que servirían en la actualidad como legado histórico
para nuestros países.
En esa época, las relaciones internacionales
eran escasas por la lentitud de las comunicaciones y el aislamiento
en que vivían los países, los Jefes de Estado
lograban dirigirlas personalmente, pero a medida que los pueblos
comienzan a desarrollar una progresiva vida de relación,
se despierta en ellos el sentimiento cooperativo, que amplia
la valoración en los ordenes económico, social,
político, cultural, científico y jurídico,
consideración que desemboca en la multiplicación
de las relaciones internacionales, de tal manera que el Jefe
de Estado ya no puede atenderlas y surge la necesidad de un
Consejero en quien descanse el tratamiento a todo lo concerniente
a las relaciones internacionales.
En Nicaragua, por 0ecreto del 15 de mayo
de 1845, el Director Supremo del Estado, Don José León
Sandoval, crea y ratifica las funciones del primer gabinete
constituido por tres ministerios, integrados de la siguiente
forma: Ministro de Guerra, Lic. Lino César, Ministro
de Hacienda, Dr. Jesús de la Rocha y Bachiller José
Francisco del Montenegro, Ministro de Relaciones Exteriores.
Las funciones de cada Ministerio estaban determinadas de acuerdo
a las decisiones del Poder Ejecutivo
Antes del Decreto señalado, en Nicaragua
solamente existía un Ministro General, cargo desempeñado
por el Bachiller Don José Francisco del Montenegro,
quien a raíz de la creación del primer gabinete,
se constituye en el primer Ministro de Relaciones Exteriores
de Nicaragua.
Hace tres siglos como en la actualidad, la
persona a quien el Jefe de Estado le confía la jefatura
de este órgano, debe ser poseedor de un espíritu
elevado y estar dotado de muchas cualidades fundadas en el
orden y el derecho. |