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18 de mayo de 2001
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Patrimonio inmaterial Como definido en la Convención para la Salvaguardia del Patrimonio Cultural Inmaterial, se entiende por "patrimonio cultural inmaterial" las prácticas, representaciones y expresiones, los conocimientos y las técnicas que procuran a las comunidades, los grupos e individuos un sentimiento de identidad y continuidad. Los instrumentos, objetos, "artefactos" y espacios culturales asociados a esas prácticas forman parte integrante de este patrimonio. El patrimonio cultural inmaterial se manifiesta en los siguientes campos:
El patrimonio cultural inmaterial, transmitido de generación en generación, lo recrean permanentemente las comunidades y los grupos en función de su medio, su interacción con la naturaleza y su historia. La salvaguardia de este patrimonio es una garantía de sostenibilidad de la diversidad cultural. La UNESCO tiene cuatro programas importantes en este campo, siendo uno de ellos:
Se inscribe en de los esfuerzos llevados a cabo por la Organización a nivel internacional en pro del fomento y la salvaguardia del patrimonio cultural. La Convención para la Protección del Patrimonio Mundial, Cultural y Natural, adoptada en 1972, concernía exclusivamente la preservación del patrimonio material. La UNESCO deseó pues extender esta protección al patrimonio cultural inmaterial, un patrimonio que, aunque es de índole frágil y perecedera, resulta esencial para la identidad cultural de los pueblos. Al crear esta nueva distinción internacional, la Organización pretendía alertar a la comunidad internacional acerca de la importancia que reviste tomar en consideración este patrimonio y salvaguardarlo. Programa de la Proclamación
La Proclamación distingue dos tipos de manifestación del patrimonio cultural inmaterial: las formas de expresión cultural populares y tradicionales y los espacios culturales. Este patrimonio abarca formas tan diversas como complejas de manifestaciones vivas, en constante evolución, expresadas a través de las tradiciones orales, las artes del espectáculo, músicas, actos festivos, ritos, prácticas sociales o los conocimientos y usos relacionados con la naturaleza. El programa no sólo tiene por objeto movilizar las voluntades a favor del reconocimiento del valor de este patrimonio, sino que también hace hincapié en la necesidad de salvaguardarlo y revitalizarlo. Los otros objetivos que se persiguen apuntan al establecimiento de inventarios nacionales del patrimonio inmaterial, la creación de comités nacionales de protección de dicho patrimonio, la adopción por los Estados Miembros de las medidas legales y administrativas de protección y la plena implicación de los detentadores de este patrimonio –artistas tradicionales locales y detentadores de las técnicas tradicionales– en su identificación y renovación. Primera Proclamación El 18 de mayo de 2001, la UNESCO proclamó por primera vez una lista de obras maestras del patrimonio oral e inmaterial de la humanidad. La primera Proclamación permitió hacer hincapié en la necesidad y la urgencia de proteger y salvaguardar el patrimonio cultural inmaterial. Las 19 obras maestras proclamadas por el Director General, Koichiro Matsuura, fueron seleccionadas por su valor excepcional desde el punto de vista artístico, histórico y antropológico, así como por su importancia para la identidad cultural de las comunidades que las detentaban. Las obras maestras ya proclamadas, ilustran notablemente las formas de expresiones culturales mencionadas en el Artículo 2 de la Convención de 2003, que ponen de realce las tradiciones y expresiones orales, las artes del espectáculo, usos sociales, rituales y actos festivos, así como conocimientos, prácticas y técnicas relacionadas con la naturaleza y el universo que es preciso salvaguardar con objeto de mantener la diversidad cultural en el mundo. Lista de las 19 obras maestras proclamadas (2001): 1. Belice (con el apoyo de Honduras y de Nicaragua) - La lengua, la danza y la música de los garifunas
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