12 de noviembre de 2005
Centroamérica y el Caribe honran y prometen conservar la cultura garífuna
  Luís Galeano.
La Prensa, EFE.
 

Delrich Jonson jugando con su lora y su numerosa familia originaria de Little Corn Island.
Foto La Prensa

 

CORN ISLAND.- Jefes de Estado, representantes de gobiernos centroamericanos y primeros ministros de las islas caribeñas ratificaron hoy la convención de 2001 de la Unesco de salvaguarda de la cultura garífuna como patrimonio oral e intangible de la humanidad.
La firma del documento se realizó en la primera cumbre internacional garífuna que finalizó hoy, sábado, en este archipiélago turístico en la Región Autónoma del Atlántico Sur (RAAS), ubicado a unos 650 kilómetros al este de Managua.
Al evento, que se realizó a pesar de fuerte lluvia, asistieron el presidente de Nicaragua, Enrique Bolaños, y el primer ministro de las islas San Vicente y Granadinas, Frederick Vallantyn.
El presidente de la isla Dominica, Nicolas Liverpool, no pudo asistir a la cumbre por un padecimiento de salud que le obligó a quedar en Managua, según lo informó el presidente Bolaños.

PATRIMONIO DE LA HUMANIDAD
Por Belice estuvo la ministra de Desarrollo, Silvia Flores, por Guatemala, el comisionado presidencial garífuna, Mario Ellington, y por Honduras el representante del presidente Ricardo Maduro, Jorge Milla.
En el caso de Costa Rica su gobierno fue representado por María del Socorro Saenz y el embajador en Nicaragua, Rodrigo Carrera.
El presidente Bolaños señaló que la ratificación del convenio de parte de los jefes de Estado y representantes de los gobiernos del istmo centroamericano y de las islas caribeñas, donde existen descendientes de las etnias garífunas, es una muestra de voluntad de resguardo y salvaguarda de su cultura.
"Este acto es una muestra de que queremos fortalecer, resguardar y garantizar la preservación de la cultura garífuna", dijo Bolaños.
En el año 2001 la UNESCO declaró patrimonio de la humanidad la música, lengua y danza garífuna.

“HONRANDO AL PUEBLO GARÍFUNA”
"Estamos acá honrando al pueblo garífuna, su cultura y sus costumbres", dijo por su lado el primer ministro Vallantyn.
La representante de la comunidad afro-garífuna en Nicaragua, Kensy Sambola, dijo que la ratificación de la convención de la Unesco de 2001 se traduce en la decisión de los estados centroamericanos y del Caribe en apoyar a los pueblos garífunas a superar sus principales problemas.
"Esto significa un compromiso de ayudarnos a superar la pobreza, tener educación, paliar el desempleo, la prostitución y el tráfico y consumo de drogas en nuestras comunidades", dijo Sambola.

TAMBORES SONARON
A esta isla de unos 14 kilómetros cuadrados y habitada por unos 8.000 personas, también llegaron representantes del cuerpo diplomático acreditados en el país, entre ellos, Estados Unidos, México y Japón.
La vida de la isla ubicada frente a Bluefields, capital del Caribe Sur, cuya característica principal son sus arenas blancas y aguas cristalinas, se vio sorprendentemente alterada por el despliegue policial y de miembros del ejército encargados de la seguridad.
El archipiélago fue sacudido por los tambores garífunas desde el viernes por la noche cuando hicieron una presentación cultural en un hotel de la isla.
La danza de los negros con sus trajes típicos le puso sabor a la actividad protocolaria de este día con demostraciones culturales ancestrales que datan de hace más de cuatro siglos, cuando se asentaron en Centroamérica procedentes de las islas de San Vicente y Granadinas, de donde fueron expulsados por los británicos.

450,000 EN EL MUNDO
En todo el mundo existen unos 450.000 garífunas, la mayoría de ellos viven en los Estados Unidos y Canadá.
En Centroamérica esa etnia se contabiliza en unos 100.000 personas, de las cuales en Nicaragua hay unas 7.000.
Los garífuna tocan y cantan canciones de su propia autoría con instrumentos antiguos que ha sido heredados de generación en generación, como caparazón de tortugas, conchas de mar, y tambores.
Asimismo bailan su música de una forma muy particular con la punta de los pies, una danza que realizan en eventos sociales como cumpleaños, comuniones y días festivos.
Sin embargo, la principal razón del baile de punta se realiza cuando muere un adulto por causas naturales debido a que sus creencias ancestrales señalan que aunque el cuerpo muere el alma está en medio de un estupor y no parte del cuerpo de manera inmediata.