MRE/DM/3578/12/99
1 de diciembre de 1999
Excelencia:
Me dirijo a Vuestra Excelencia en ocasión
de presentar la más enérgica protesta de la República de Nicaragua
por la actitud del Estado hondureño de desacatar la decisión
del máximo Tribunal de Justicia de la Integración Centroamericana,
del cual ambos Estados somos parte, y además aprobar el Tratado
de Delimitación Marítima que suscribiera con la República
de Colombia el 2 de agosto de 1986, a través del cual ambos
Estados pretenden repartirse extensas zonas que comprenden
territorios insulares, mares adyacentes, zona económica exclusiva
y plataforma continental que histórica, geográfica y jurídicamente
corresponden a la soberanía nicaragüense.
Al respecto, el Gobierno de la República
de Nicaragua, rechaza el Tratado suscrito entre la Repúblicas
de Honduras y Colombia el 2 de agosto de 1986 y le desconoce
efecto alguno al referido instrumento. Igualmente rechaza
los actos que está realizando el Estado hondureño para su
entrada en vigor.
El Gobierno de la República de Nicaragua
reitera lo expresado en Nota AJ No.080 del 8 de septiembre
de 1986 y Nota 530154 del 21 junio de junio de 1993, entre
otras, y una vez más, reafirma que los derechos soberanos
de Nicaragua se extienden a todas y cada una de las islas,
cayos, bancos, arrecifes y demás accidentes geográficos adyacentes
a sus costas, así como sobre la plataforma continental, incluyendo
las formaciones que emergen o ubicadas en ella, hasta donde
éste se extiende de conformidad con el Derecho Internacional
y a las aguas suprayacentes y el espacio aéreo.
Así también, el Gobierno de la República
de Nicaragua considera que la actitud del Congreso de la República
de Honduras pone en peligro los más altos principios y propósitos
que fundamentan el proceso de Integración Centroamericana
que los Gobiernos y pueblos de la región estamos llevando
adelante.
Nicaragua lamenta el desacato que hiciera
el Estado hondureño el día de ayer de la decisión de obligatorio
cumplimiento dictada por la Excelentísima Corte Centroamericana
de Justicia del 30 de noviembre de 1999, al aprobar el Tratado
sobre Delimitación Marítima con la República de Colombia,
que suscribiera el 2 de agosto de 1986. Ello constituye una
acción al margen de toda legalidad y carente de efectos jurídicos
al violar el ordenamiento jurídico regional, así como los
principios y propósitos que rigen el Proceso de Integración
Centroamericana.
Aprovecho la ocasión para reiterar a Vuestra
Excelencia las muestras de mi más alta y distinguida consideración.
Eduardo Montealegre R.
Excelentísimo Señor
Roberto Flores Bermúdez
Secretario de Estado de Relaciones Exteriores
República de Honduras
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